Dos niños se encuentran escalando una colina rocosa. Repentinamente una piedra grande cede y arrastra a uno de ellos. Perplejo su compañero ve como su amigo ha quedado sepultado bajo una inmensa roca. De prisa baja y con sus pequeños brazos empieza a empujar la gran piedra, cada intento con más energía, hasta que finalmente y con un esfuerzo sobrehumano logra liberar a su amigo herido.

 

Unos hombres, que han llegado atraídos por el gran ruido, miran asombrados como el niño había logrado mover un peso imposible para él.

 

Sin salir de su asombro le preguntan: “Cuéntanos, ¿cómo has hecho para mover una piedra tan grande?” Junto a ellos está un anciano que dice: "Yo tengo la respuesta." Y agrega:" El ha podido hacerlo porque no había nadie cerca a él que hubiere podido decirle que no podía hacerlo".

 

Al leer la historia, recordé algo que presencié en un supermercado hace 20 años probablemente.  Una señora recibía su compra en unas bolsas.  Su niño de aproximadamente 5 años que la acompañaba, extendió sus bracitos diciéndole: "Mami yo..." La respuesta que recibió de su madre fue " No, tú no puedes".

 

Ojalá que esa triste respuesta no haya sido una sentencia en la vida de aquel niño, un hombre ahora.

 

Cuidemos mucho y respetemos los buenos deseos potenciando las fortalezas de nuestra gente.  Bien lo vale, de esa manera haremos muchísimos más por ellos.

 
Sobre el Autor: Carla Sepe

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PhD de la Universidad de Florencia, Italia. Gran experiencia en pedagogía aplicativa, ha sido vice preside de la Scuola Italiana de Lima, Perú. Es la creadora de la metodología de Capacitación de Managering y socia fundadora de CS MANAGERING

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